The Boys, el realismo distópico yanqui

The Boys es una serie que me ha dejado atónita. Confieso que cuando decidí verla no me esperaba una obra maestra de la sátira política. Está calificada como “comedia de acción” y la trama de superhéroes de trajes ajustados y capas de estrellas me hacían pensar en Marvel y su retahíla de lugares comunes entretenidos. Pero no, resulta que The Boys hurga duro y profundo en la psique colectiva de la sociedad gringa. Y toma posición. Abiertamente le da en la madre al trumpismo, al corporativismo y especialmente a la fuerza mediática para construir relatos y símbolos emocionales y religiosos para movilizar voluntades en masa. 

Es cruda, hilarante y espeluznante. Su parodia da risa, sí, pero a la vez aterra, pues nos enrostra lo cada vez más cerca que estamos de la ficción más despiadada. ¿Parodia documental? Algo de eso es The Boys. Basada en el cómic de Garth Ennis y Darick Roberts, la serie reúne todo de la cultura pop estadounidense: héroes con trajes ajustados, violencia gore, humor cáustico, sexo explícito y depravado, y catastrofismo distópico. Pero también mucho de historia.

La investigación militar y la colonización del mundo por ese amparo autoimpuesto del “destino manifiesto” gringo surca toda la trama, que en cuatro temporadas muestra la obsesión por las armas, masivas y “cotidianas”, de quienes gobiernan y mueven los hilos en EE. UU. Por supuesto, hay rusos, franelas del Che y hasta rebeldes nicaragüenses; la CIA tiene un rol ambiguo y un tanto inútil, pero no leo una narrativa tan maniquea (aunque algo de eso hay) entre republicanos y demócratas. Más bien la serie termina tejiendo sentidos antisistema, y muestra la facilidad con la que se manipula desde laboratorios mediáticos y se construye una ilusión de democracia y de división de poderes, donde lo que prevalece son los intereses de los hiper-mega-ultra-millonarios narcisistas. Es imposible no ver retratada parte importante de la fauna gringa: desde Trump, Elon Musk o Michael Bloomberg, hasta Obama o Kamala, y por qué no: su nuevo acólito favorito Javier Milei.

Aunque desde la primera temporada está muy clara la sátira a partir de la caricaturización, los guionistas se dieron la tarea de construir personajes complejos, que pueden ser detestables, pero no por ello villanos planos. El protagonista, Homelander, un rubio fornido de traje azul y capa de barras y estrellas, (alerta spoiler) es el resultado de un experimento militar que resultó tan asesino al nacer que hubo que inculcarle la necesidad de ser amado, allí su raigambre humana, que lo hace pendulear entre una esquizofrenia de personalidad múltiple, adicta a la leche materna, la idea de familia, el autorreconocimiento como raza superior y la obsesión con la violencia como garantía de poder. 

Buscamos escritores

¿Tienes un manuscrito? En Editorial Bloghemia te acompañamos desde la edición hasta la distribución.

Me interesa →

Hay un juego con lo mejor de Marvel: X-Men y los poderes diversos que el “Compuesto V” puede otorgar. La contraparte de Homelander, el humano Billy Butcher, recuerda a Wolverine o Guepardo, un guapo espécimen masculino atiborrado de testosterona con una vida atormentada y dolorosa que lo carcome por dentro. La guerra a muerte está encarnada entre el ario Homelander y nuestro Wolwerine, pero no se asusten, los guionistas se las arreglan para resemantizar el lugar común, y nos entregan una deliciosa puesta en escena del apocalipsis generado por el egotismo yanqui y su propia necesidad de redención.Trump volvió a ser presidente y sus acciones como jefe de Estado han superado la ficción: La Biblia, la estatua dorada, las pataletas transformadas en desmanes bélicos, discursivos y geopolíticos. Lamentablemente para el mundo, las escenas ácidas y el sadismo absurdo de The Boys se quedan cortos de cara a la realidad que vivimos.

COMPARTIR ARTÍCULO:

Boletín Cultural

Recibe lo mejor de Bloghemia

Introduce tu correo electrónico para recibir semanalmente nuestra selección de artículos destacados.

Membresía

Accede a nuestro contenido exclusivo

Suscribite para recibir nuestra revista, artículos exclusivos y ediciones especiales de libros.

Ver planes
Síguenos en nuestros canales

Seguinos en nuestras redes y canales para recibir noticias y actualizaciones al instante.

El honor de investigar Después del Edén Para Encontrarte Secretos a los 13
Editorial Bloghemia

Publica tu libro con calidad y acompañamiento editorial / Servicios editoriales a tu medida

Solicitar Información
Colaboraciones

Publica un artículo en Bloghemia

¿Tienes una historia o análisis que compartir? Envíanos tu propuesta y colabora con nuestra plataforma.

Me interesa
Giordana García Sojo

Giordana García Sojo

Licenciada en Literatura Hispanoamericana y Venezolana por la Universidad de Los Andes (ULA), con estudios de posgrado en Antropología Social y Derechos Culturales por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Es compiladora y coautora de obras de análisis político, entre ellas Venezuela, vórtice de la guerra del siglo XXI (2020), y autora de los poemarios Bajo el rezo animal (2023), Diarios de flote (2024) y Dinero y otros problemas (2025).