“Cabe señalar que la pérdida del Litoral boliviano en la Guerra del Pacífico ha marcado un antes y un después en la historia de Bolivia. Y el fútbol, con su poder para movilizar pasiones, se ha convertido en una extensión de ese conflicto histórico.” Javier Claure C.
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En septiembre de 2017, Chile y Bolivia jugaron en La Paz por las Eliminatorias al Mundial 2018 en Rusia. Bolivia derrotó a Chile por 1-0. Lamentablemente el partido terminó en un enfrentamiento entre los jugadores de las dos selecciones. Una vergüenza, la Policía tuvo que hacer un cordón para evitar agresiones físicas. Los jugadores de la Roja no aceptaron el fracaso. Mauricio Soria, el entonces director técnico de la selección boliviana explicó: «lamentablemente desde el banco de Chile comenzaron a agredir a nuestro país». La indeseable conducta de Claudio Bravo, Gary Medel y Arturo Vidal fue notoria. La furia de Vidal violó los buenos modales de un jugador con ética, y valentía para aceptar la derrota. Su comportamiento mostró su profunda desilusión. Lanzó insultos groseros contra un policía. Vidal, acostumbrado a llorar, salió de la cancha con lágrimas en las mejillas y comiéndose sus mocos (Bolivia 1 – 0 Chile: Final del partido con bronca en La Paz.
Cabe señalar que la pérdida del Litoral boliviano en la Guerra del Pacífico ha marcado un antes y un después en la historia de Bolivia. Y el fútbol, con su poder para movilizar pasiones, se ha convertido en una extensión de ese conflicto histórico. Cada vez que Bolivia enfrenta a Chile, la carga emocional va mucho más allá de un simple juego. Es una cuestión de honor, de reivindicación, y de demostrar que, a pesar de los golpes de la historia, Bolivia sigue en pie.
Volviendo al partido en Santiago, exactamente a los 13 minutos del primer tiempo, Carmelo Algarañaz, marcó el primer gol de Bolivia. Y 26 minutos más tarde, el arquero boliviano, Carlos Lampe, teniendo el control de la pelota dio un paso atrás para sacarla desde el área, pero apoyó mal uno de sus pies y cayó lesionado al campo de juego. Inmediatamente levantó la mano como señal de socorro, el dolor era intenso. Se había roto el tendón de Aquiles de la pierna derecha. Fue entonces cuando, el delantero de la Roja, Eduardo Vargas, aprovechó el momento de sufrimiento, y marcó el primer gol para Chile. Vargas, consciente de lo sucedido, rodó el balón frente a un arco completamente vacío como si ese espacio fuera parte de un desierto. Por eso, su alegría no fue cargada de una emoción volcánica que suelen tener los jugadores cuando meten un gol de verdad. Lampe abandonó el juego para ser operado.
En una entrevista con el diario Olé de Argentina, Lampe se pronunció sobre el polémico gol, y refiriéndose a Vargas acotó: «no le reprocho nada porque imagínate que no haga el gol, iba a tener muchas críticas. Ellos sentían la presión del partido. Yo sé que él se dio cuenta que me había pasado algo grave. Yo estoy por dar un pase, me caigo y levanto la mano, es notorio. Un jugador sabe cuándo un colega se lesiona grave dentro de la cancha. Él estaba muy cerca, sé que se dio cuenta de mi gravedad y quizá escuchó porque sonó fuertísimo. Fue un latigazo y se oyó en el momento. Yo sabía que me rompí el tendón de Aquiles». En otras palabras, no hubo un «fair play» (juego limpio) por parte del delantero chileno. Este dudoso acto fue puesto, en alto relieve, en la prensa mundial. Muchos criticaron el proceder del jugador de la Roja. Sin lugar a dudas, Vargas al igual que Roberto Rojas . A 30 años del “Maracanazo”: La entrevista en que “Cóndor” Rojas confesó su culpabilidad y Gonzalo Jara (Gonzalo Jara defiende ’dedo’ a Cavani y dice que valió título de Copa América: “¿Quién no la hizo?”) pasará a la historia como un jugador que deja mucho que desear.
Finalmente, pocos minutos antes de finalizar el primer tiempo, Miguel Terceros, marcó el segundo gol sellando la victoria para Bolivia. Pero ganar un partido o haber sido Campeón de la Copa América, de ninguna manera, significa ser los mejores del mundo. La grandeza va mucho más allá de un resultado. Y creo que los jugadores de la selección boliviana están con los pies bien puestos sobre la tierra. Óscar Villegas, director técnico de la Verde, ha expresado: «Ya no hablamos de ir al Mundial, ya no hablamos de objetivos o de sueños. Les pedí que hablemos del siguiente partido y nada más».
Bolivia y Chile jamás fueron potencias en fútbol. En el vasto paisaje futbolístico de América del Sur; Argentina, Brasil y Uruguay se alzan como estandartes que iluminan el continente. Sin embargo, el resto de los países, aunque llenos de pasión y entrega, aún parecen caminar a la distancia buscando alcanzar esa grandeza que, por ahora, les sigue siendo esquiva.
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