En la actual plaza Franz Kafka, a pocos metros de la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, una placa recuerda el nacimiento del escritor el 3 de julio de 1883. La casa original fue demolida en 1897 durante las reformas urbanísticas que transformaron el antiguo barrio judío, aunque parte de su portal barroco se conservó en el edificio que ocupa actualmente el terreno. Franz Kafka pasó sus primeros años entre las calles estrechas de esta zona, donde su familia cambió varias veces de domicilio sin alejarse demasiado del centro histórico. La mayor parte de los lugares relacionados con su infancia, su formación y su actividad profesional se encuentran todavía a poca distancia unos de otros.
La Plaza de la Ciudad Vieja constituye uno de los principales puntos de ese recorrido biográfico. Allí se encuentra la Casa del Minuto, un edificio de origen medieval decorado con esgrafiados renacentistas, donde la familia Kafka vivió entre 1889 y 1896. Durante aquellos años, Franz comenzó su educación escolar y compartió la vivienda con sus padres y sus tres hermanas menores. Muy cerca se levanta el Palacio Goltz-Kinský, cuya parte posterior albergó el instituto alemán donde estudió entre 1893 y 1901. La proximidad entre la vivienda familiar, la escuela y los establecimientos comerciales de su padre permite reconstruir la geografía cotidiana de un joven perteneciente a la comunidad judía germanoparlante de la Praga austrohúngara.
El barrio de Josefov conserva otros lugares vinculados con el contexto cultural en el que creció Kafka. La Sinagoga Vieja-Nueva, construida durante el siglo XIII, es uno de los edificios más antiguos de la comunidad judía de Praga y permanece asociado a sus tradiciones religiosas. El antiguo cementerio judío y las sinagogas históricas recuerdan una presencia comunitaria que se remonta a varios siglos antes del nacimiento del escritor. Sin embargo, buena parte del barrio que Kafka conoció desapareció durante las grandes operaciones de renovación urbana desarrolladas entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Las calles que hoy recorren los visitantes corresponden, en muchos casos, a una configuración posterior a su infancia.
La formación universitaria llevó a Kafka hacia otros espacios del centro de la ciudad. En 1901 ingresó en la Universidad Alemana de Praga, donde comenzó estudiando química antes de trasladarse a la carrera de Derecho, en la que obtuvo el doctorado en 1906. Durante sus años universitarios conoció a Max Brod, escritor y crítico que se convertiría en uno de sus amigos más cercanos. Ambos participaron en reuniones literarias y actividades culturales relacionadas con los círculos intelectuales germanoparlantes de la ciudad. Cafés como el Louvre y el Arco estuvieron vinculados a aquel ambiente de escritores, periodistas y artistas que compartían lecturas, discusiones y proyectos editoriales.
El edificio situado en Na Poříčí 7 representa una etapa diferente de su vida. Allí funcionaba el Instituto de Seguros de Accidentes de Trabajo del Reino de Bohemia, institución en la que Kafka trabajó desde 1908 hasta su jubilación anticipada por motivos de salud en 1922. Sus responsabilidades incluían asuntos relacionados con la prevención de accidentes laborales y la administración de seguros para trabajadores industriales. El empleo le proporcionaba estabilidad económica, pero también exigía una dedicación que debía combinar con la escritura. Durante esos años produjo algunas de sus obras más conocidas, entre ellas La metamorfosis, escrita en 1912 y publicada en 1915, y comenzó la redacción de El proceso en 1914.
Uno de los lugares más conocidos de la Praga kafkiana se encuentra dentro del recinto del Castillo de Praga. En el número 22 del Callejón del Oro, una pequeña casa que utilizó gracias a su hermana Ottla, Kafka encontró durante parte de 1916 y 1917 un espacio apartado para escribir. Allí trabajó en relatos que posteriormente formarían parte de Un médico rural. El Callejón del Oro, formado por pequeñas construcciones adosadas a las antiguas fortificaciones, es actualmente uno de los sectores más visitados del castillo. Aunque su aspecto ha sido acondicionado para el turismo, la vivienda permite localizar uno de los lugares concretos donde Kafka desarrolló su actividad literaria fuera de la residencia familiar.
El recorrido puede terminar en el Nuevo Cementerio Judío de Praga, situado en el distrito de Žižkov, donde Kafka fue enterrado el 11 de junio de 1924, después de morir de tuberculosis el día 3 de ese mes en un sanatorio cercano a Viena. Su sepultura se encuentra en la tumba familiar, señalada por una lápida diseñada por el arquitecto Leopold Ehrmann. También descansan allí sus padres, Hermann y Julie Kafka. En la ciudad permanece abierto el Museo Franz Kafka, situado en la zona de Malá Strana, cuya exposición reúne materiales biográficos y documentales relacionados con su vida y sus escritos
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