En esta entrevista concedida para la revista TIME el pasado 16 de junio desde el Palacio de Miraflores en Caracas, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, aborda los acontecimientos más decisivos que atraviesa la nación sudamericana. En un diálogo clave con el corresponsal político sénior Eric Cortellessa, Rodríguez analiza las repercusiones de la incursión estadounidense que derivó enel secuestro del presidente Nicolás Maduro, detalla la posición de su gobierno frente a la administración de Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, y expone su visión sobre el futuro económico del país y los desafíos de transitar desde una autocracia socialista hacia la democracia. Hoy en Bloghemia, se la dejamos completamente en español.
TIME: Estamos en un momento de transición, quizás un momento de transformación. ¿Cómo describiría su visión para Venezuela después de Maduro?
Rodríguez: Prefiero no etiquetar los momentos políticos. El 3 de enero marcó un punto de inflexión para Venezuela. Personalmente, sentí que fue un momento de gran cambio. Lo primero que cambió fue el panorama político. Necesitábamos construir una nueva Venezuela, corregir los errores del pasado para poder avanzar hacia el futuro.
Creo que el objetivo principal es impulsar una transformación económica que permita atender las necesidades más urgentes del pueblo venezolano. Todo este proceso de cambio político y económico busca responder a esas necesidades sociales y económicas, sentando las bases de una nueva etapa para el país.
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Me interesa →Mi trabajo diario me hace creer que Venezuela tiene un futuro prometedor. En apenas unos meses hemos logrado importantes reformas legales, cambios legislativos y modificaciones en el sistema de justicia penal. Para mí, uno de los pilares fundamentales es el Programa de Convivencia Democrática y Paz, cuyo propósito es construir una sociedad distinta, alejada del odio y de la intolerancia, orientada hacia la comprensión mutua y la convivencia basada en la diversidad. Así es como veo el presente y el futuro de Venezuela.
TIME: ¿Dónde se encontraba el día del operativo contra Maduro, el 3 de enero de 2026?
Rodríguez: Estuve reunido con él hasta las ocho de la noche. Después viajé a la isla de Margarita, donde se encontraban mi hermano y mis sobrinos. Llegué alrededor de las once de la noche. El ataque ocurrió cerca de las dos de la madrugada. Mi mayor preocupación era que mi madre y mi sobrina mayor permanecían en Caracas.
TIME: ¿Cómo se enteró? ¿Cuál fue su reacción?
Rodríguez: Mi primera reacción fue seguir de cerca los radares. Antes del ataque observé un movimiento inusual de aeronaves y llamé a la persona responsable de uno de los puestos de la Vicepresidencia.
Sinceramente, nunca imaginamos que la capital del país pudiera ser atacada y mucho menos lo que terminaría ocurriendo con el presidente y la primera dama.
TIME: ¿Qué les responde a quienes sostienen que usted conocía de antemano la existencia del ataque?
Rodríguez: No. No existe absolutamente ninguna base para afirmar eso. Estoy diciendo la verdad.
TIME: ¿Cuándo y cómo supo que sería presidente interino de Venezuela? Cuéntenos ese momento.
Rodríguez: Primero vivimos momentos de enorme angustia porque pensamos que el presidente y la primera dama habían sido asesinados. Luego supimos que habían sido trasladados a Estados Unidos y la situación cambió completamente.
En ese momento hablé con un líder de otro país, quien me dijo: “Ahora la responsabilidad recae sobre tus hombros y tienes la obligación de preservar Venezuela”.
TIME: ¿Quién era ese líder?
Rodríguez: El emir de Catar.
TIME: ¿Él se comunicó con usted?
Rodríguez: No. Fui yo quien le envió un mensaje porque estaba muy preocupado por la situación.
TIME: ¿Y él mantuvo contacto con la administración Trump?
Rodríguez: Según tengo entendido, sí. Su primer ministro sostuvo conversaciones con el gobierno de los Estados Unidos.
TIME: ¿Considera usted que Nicolás Maduro sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela o cree que el país debe pasar página?
Rodríguez: Soy presidente interino porque era el vicepresidente ejecutivo durante el mandato del presidente Nicolás Maduro.
TIME: Pero, aun así, ¿lo considera el presidente legítimo?
Rodríguez: Me remito a la respuesta anterior. Dentro del marco constitucional, cuando existe un presidente legítimo con un vicepresidente ejecutivo y ocurre una situación como la que vivimos, corresponde al vicepresidente asumir la Presidencia de manera interina.
TIME: Usted fue uno de los colaboradores más cercanos de Maduro durante décadas. ¿Qué les dice a quienes creen que su gobierno no representa una ruptura con el anterior, sino simplemente su continuidad?
Rodríguez: Hay una frase de Sai Baba que siempre recuerdo: “Los actos sagrados se reconocen más por las manos que actúan que por los labios que rezan”.
Creo que hoy es evidente que existe una Venezuela distinta. El cambio salta a la vista, independientemente de quién lo diga. Hay nuevas leyes, un programa de convivencia pacífica, importantes liberaciones y una ley de amnistía. Estamos viviendo un proceso de transformación y la sociedad venezolana de hoy es diferente a la que conocimos en el pasado. Esa diferencia debe reflejarse en las acciones del Gobierno.
TIME: ¿Cuál considera que fue el mayor error de Maduro?
Rodríguez: Deberíamos haber sido mucho más abiertos desde el punto de vista geopolítico. Como dije al asumir la Presidencia interina, estamos construyendo una nueva relación con Estados Unidos y considero que Venezuela debe mantener relaciones internacionales más abiertas y diversificadas.
También reconozco que el país estuvo sometido a una enorme presión internacional. Creo que ese fue uno de los errores.
TIME: Entonces, ¿el principal error fue haber aislado demasiado a Venezuela del escenario internacional?
Rodríguez: Trabajo con buena fe y con confianza. Debemos reconstruir la confianza en nuestras relaciones internacionales.
TIME: Última pregunta sobre Maduro. ¿Cómo fue la última conversación que tuvo con él?
Rodríguez: Nuestra última reunión fue para analizar el plan económico de 2026. Venezuela atravesaba un bloqueo naval y durante diciembre y parte de enero no pudo vender un solo barril de petróleo.
Trabajábamos intensamente junto al equipo económico y eso fue precisamente lo que le presenté en aquella reunión.
TIME: ¿Ha podido comunicarse con él desde que permanece detenido en una prisión federal de Estados Unidos?
Rodríguez: Muy poco.
TIME: ¿Han hablado directamente?
Rodríguez: No. He recibido algunos mensajes.
TIME: ¿Cómo llegan esos mensajes?
Rodríguez: A través de sus abogados.
TIME: ¿Y qué le han transmitido?
Rodríguez: Que considera muy positivo lo que está ocurriendo actualmente en Venezuela.
TIME: ¿Cuántas personas permanecen actualmente encarceladas por motivos políticos en Venezuela? Un informe reciente señala que la cifra se ha reducido a 389. ¿Es correcto?
Rodríguez: El tema de los llamados presos políticos tiene muchas versiones distintas. Nosotros aprobamos una Ley de Amnistía para abordar los hechos de violencia política ocurridos desde 1999 hasta la actualidad.
En 2002 hubo un golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez. En 2014 y 2017 se registraron protestas muy violentas, con personas quemadas vivas, motociclistas degollados, centros de salud incendiados y escuelas destruidas.
Antes de la aprobación de la Ley de Amnistía ya habían sido liberadas cerca de 900 personas. Posteriormente, alrededor de 9.000 personas se acogieron a esa ley. De ellas, más de 400 recuperaron plenamente su libertad, mientras que el resto quedó sometido a medidas judiciales, como la obligación de presentarse periódicamente ante los tribunales.
Paralelamente, también se ha desarrollado un proceso para beneficiar a personas que no calificaban para la Ley de Amnistía. En ese grupo hay más de 500 casos.
TIME: Para que quede claro, ¿más de 500 personas fueron liberadas fuera de la Ley de Amnistía?
Rodríguez: Exactamente. Cerca de 9.000 personas fueron beneficiadas por la Ley de Amnistía. Además, existen más de 500 personas que recibieron medidas de alivio judicial aun cuando no cumplían los requisitos para acogerse a esa legislación.
TIME: ¿Permitiría que un organismo internacional auditara esos casos?
Rodríguez: Sin ninguna duda. Incluso ya he planteado esa posibilidad ante la Comisión de Derechos Humanos.
TIME: ¿Se comprometería a liberar a todas las personas encarceladas únicamente por sus ideas políticas, excluyendo a quienes hayan cometido actos violentos?
Rodríguez: Lo cierto es que en Venezuela nadie está preso por sus ideas políticas. Quienes intentaron asesinar al presidente utilizando un dron, por ejemplo, no pueden ser considerados presos políticos.
Intentar asesinar a un jefe de Estado o colocar una bomba en una plaza pública no constituye una opinión política. En cualquier país del mundo esos hechos son considerados terrorismo.
TIME: ¿Cuándo volverán a celebrarse elecciones en Venezuela?
Rodríguez: Venezuela celebrará elecciones cuando esté preparada para hacerlo.
Después del 3 de enero comprendimos que debíamos modificar nuestro enfoque político. Hubo sectores extremistas que promovieron una agresión militar contra el país y la población vivió momentos de enorme temor. Madres preocupadas por sus hijos, niños aterrorizados por lo ocurrido…
Fue entonces cuando entendimos que debíamos construir una política distinta. Por eso considero que el Programa de Convivencia Democrática y Paz es fundamental. Debemos construir una realidad donde ningún sector considere la violencia como camino para alcanzar el poder y donde el Gobierno reconozca plenamente la existencia de adversarios políticos cuyas diferencias se resuelvan exclusivamente en las urnas.
TIME: ¿Qué condiciones deben cumplirse para que esas elecciones puedan realizarse? ¿Qué significa exactamente que Venezuela “esté preparada”?
Rodríguez: Creo que llegará un momento en el que todos los actores políticos del país alcanzarán un entendimiento suficiente para decirle a la nación que estamos listos.
Siempre sostengo que Venezuela es mucho más grande que las diferencias entre sus dirigentes políticos. Espero que los ciudadanos recuperen la confianza en la política como herramienta para resolver sus problemas cotidianos.
TIME: Hay quienes temen que ese planteamiento termine aplazando indefinidamente las elecciones. ¿Qué les responde?
Rodríguez: Insisto en que el 3 de enero marcó el comienzo de una nueva etapa política que debemos construir entre todos.
El Programa de Convivencia ya ha sostenido reuniones con más de treinta sectores económicos, políticos y sociales de todo el país. Este proceso no depende de una sola persona, sino del compromiso colectivo de toda la sociedad venezolana.
TIME: Cuando llegue ese momento, ¿permitirá que organismos internacionales, la Unión Europea y Estados Unidos supervisen las elecciones?
Rodríguez: El proceso electoral venezolano debe ser, ante todo, un proceso nacional.
Venezuela tiene una larga tradición de contar con observadores internacionales, pero esa observación debe ejercerse con absoluto respeto a la soberanía del país. No puede convertirse en un mecanismo mediante el cual actores externos tomen decisiones por los venezolanos.
TIME: Entonces, la respuesta es sí, siempre que se respete la soberanía nacional. ¿Usted será candidato?
Rodríguez: No lo sé.
TIME: Hablemos de María Corina Machado. ¿Le permitirá regresar a Venezuela?
Rodríguez: Venezuela pertenece a todos los venezolanos.
Sueño con el día en que el país no tenga una sola sanción internacional y todos podamos convivir nuevamente. El extremismo le ha causado enormes daños a Venezuela: desde quienes se autoproclamaron presidentes hasta quienes promovieron sanciones económicas o una intervención militar.
Necesitamos avanzar hacia una nueva etapa política.
TIME: Entonces, ¿la respuesta es no?
Rodríguez: No. Esa no es mi respuesta.
Lo que afirmo es que llegará un momento político en el que la convivencia pacífica será posible y en el que Venezuela no estará sometida a sanciones económicas.
TIME: ¿Podría María Corina Machado presentarse como candidata presidencial?
Rodríguez: Creo que el debate va mucho más allá de quién participe en una elección.
Lo verdaderamente importante son las bases que estamos construyendo para esta nueva etapa política del país.
TIME: Pasemos a la economía. Venezuela ha abierto por primera vez su sector petrolero a la inversión privada después de años de control estatal. ¿Podría decirse que el modelo de economía completamente controlada por el Estado ha llegado a su fin?
Rodríguez: El bloqueo económico obligó a Venezuela a desarrollar mecanismos innovadores para incorporar al sector privado.
Nuestra Constitución siempre ha reconocido la propiedad privada y la inversión privada. Las reformas legales que hemos aprobado buscan ofrecer mayor seguridad jurídica y aumentar la rentabilidad de las inversiones.
Acabamos de firmar un nuevo acuerdo con Repsol para ampliar su presencia en Venezuela.
Hay un dato muy importante: según la Agencia Internacional de Energía, el 80 % de los pozos petroleros del mundo se encuentran en declive y el 90 % de la inversión global está destinada simplemente a frenar esa caída.
Venezuela posee 303.000 millones de barriles de reservas petroleras, gran parte de ellas en yacimientos vírgenes. Eso convierte al país en una de las mayores oportunidades energéticas del mundo.
Por esa razón propuse al presidente Donald Trump construir una agenda energética de largo plazo entre ambos países.
TIME: Más allá del petróleo, ¿cómo comenzó este proceso de apertura a la inversión extranjera? ¿Cómo logró atraer acuerdos de esta magnitud?
Rodríguez: Antes de asumir la Presidencia interina ya estaba previsto que me convirtiera en ministro de Hidrocarburos y llevaba tiempo trabajando en propuestas para atraer inversiones.
No tenía sentido contar con las mayores reservas de petróleo del mundo si esas riquezas no podían traducirse en bienestar para los venezolanos. Por eso impulsamos rápidamente la reforma de la Ley de Hidrocarburos.
Las inversiones que están comenzando a llegar significarán mayores recursos para la salud, la educación y los servicios públicos. Tengo la esperanza de que todos estos acuerdos generen un impacto muy positivo para el país.
TIME: Más allá del petróleo, ¿cuál es su estrategia para reconstruir una economía de la que emigraron millones de venezolanos? ¿Qué le diría, por ejemplo, a un médico o a un ingeniero venezolano que hoy vive en Miami para convencerlo de regresar?
Rodríguez: Me gustaría que regresaran hoy mismo.
Creamos un registro para que profesionales, emprendedores y jóvenes venezolanos puedan incorporarse a este nuevo proceso económico. En apenas un mes ya se han inscrito más de 56.000 personas.
Quienes desean emprender son incorporados al programa Emprender Juntos, mientras que la información de los profesionales se pone a disposición de las empresas que están invirtiendo en el país.
Estamos trabajando para construir una Venezuela próspera dentro de cinco, diez y veinte años.
La migración venezolana fue esencialmente una migración económica. Venezuela siempre fue un país que recibió inmigrantes: colombianos, españoles, italianos, portugueses, ecuatorianos… Ahora quiero que nuestros propios migrantes regresen. Yo mismo fui migrante durante diez años y sé que, tarde o temprano, el país termina llamándote de vuelta.
TIME: ¿Puede Venezuela diversificar realmente su economía o seguirá dependiendo del petróleo?
Rodríguez: Venezuela tiene un enorme potencial económico gracias a la diversidad de sus recursos.
No hablamos únicamente de petróleo. También contamos con importantes reservas de gas natural que permitirán desarrollar una poderosa industria petroquímica.
Además, poseemos algunas de las mayores reservas de oro y diamantes del mundo, hierro suficiente para más de tres siglos de explotación, aluminio y una enorme riqueza mineral.
Disponemos igualmente de millones de hectáreas aptas para la agricultura y de un extraordinario potencial turístico. Venezuela reúne desiertos, playas, montañas, nieve, llanos y selvas. Esa diversidad representa una gran oportunidad para el futuro del país.
TIME: La reanudación de los vuelos comerciales entre Estados Unidos y Venezuela ha sido uno de los cambios más visibles. Pero quisiera hablar de la nueva relación con Washington. ¿Cómo se estructuró el acuerdo alcanzado tras su llegada a la Presidencia interina?
Rodríguez: Lo más importante es que las empresas estadounidenses están regresando.
La primera compañía petrolera que operó en Venezuela fue una empresa estadounidense hace más de un siglo. Chevron también lleva más de cien años en el país.
Lo que estamos viendo no es algo extraordinario: simplemente están regresando empresas que históricamente trabajaron aquí y, al mismo tiempo, están llegando nuevas inversiones.
Halliburton, por ejemplo, ya ha vuelto a operar en Venezuela.
TIME: Además de Halliburton, ¿qué otras compañías han llegado?
Rodríguez: Son muchas. Varias de las empresas que participaron en las reuniones con el presidente Trump ya están desarrollando proyectos en Venezuela.
También se han incorporado compañías que visitaron el país junto al secretario Doug Burgum y al secretario Chris Wright.
En este momento estamos negociando alrededor de treinta acuerdos de inversión.
TIME: ¿Todo esto se realiza en coordinación con el Gobierno de Estados Unidos?
Rodríguez: Siempre mantenemos comunicación y diálogo.
TIME: La cooperación no se limita a la energía. Hace poco Venezuela y Estados Unidos colaboraron en una operación contra un líder del Tren de Aragua. ¿Cómo se produjo esa coordinación?
Rodríguez: Fue una operación basada en el intercambio de información de inteligencia y en la actuación de nuestras fuerzas de seguridad sobre el terreno.
Lo importante es que existen amplias posibilidades de cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
Ese tipo de colaboración resulta muy valiosa para ambos países.
TIME: Entonces, Venezuela suministró información de inteligencia a Estados Unidos.
Rodríguez: Y Estados Unidos también nos proporcionó información a nosotros.
TIME: Sus fuerzas actuaron sobre el terreno mientras Estados Unidos autorizó un ataque aéreo.
Rodríguez: Así fue.
TIME: ¿Debemos esperar nuevas operaciones conjuntas contra el Tren de Aragua?
Rodríguez: Sí.
Pero quiero subrayar que este tipo de cooperación no tiene nada de excepcional. Venezuela mantiene acuerdos similares con otros países, incluidos Francia y Colombia.
Forma parte de la cooperación policial, judicial y de seguridad que existe entre muchos Estados.
TIME: Otro mandatario latinoamericano que ha reducido drásticamente la criminalidad es Nayib Bukele. ¿Piensa adoptar algunas de sus estrategias?
Rodríguez: Prefiero no opinar sobre las políticas internas de otros países.
Lo único que puedo decir es que deseo que Venezuela encuentre su propio camino.
TIME: ¿Con qué frecuencia conversa con el secretario de Estado, Marco Rubio?
Rodríguez: Tantas veces como sea necesario.
TIME: ¿Por qué cree que ha mostrado tanto interés por Venezuela?
Rodríguez: Venezuela es un actor importante en el hemisferio.
Además, el secretario Rubio no solo se ocupa de Venezuela; como secretario de Estado tiene la responsabilidad de conducir la política exterior de los Estados Unidos.
Yo también fui ministro de Relaciones Exteriores y comprendo perfectamente el alcance de ese cargo.
TIME: Cuénteme sobre la primera conversación que tuvo con el presidente Donald Trump.
Rodríguez: Creo que ocurrió el 4 de enero, aunque no recuerdo con exactitud la fecha.
Fue una conversación muy respetuosa. Desde el primer momento le planteé que la relación entre nuestros países debía construirse sobre la base del respeto mutuo.
TIME: ¿Qué respondió el presidente Trump?
Rodríguez: Respondió con el mismo respeto.
Hablamos sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos y sobre las áreas de cooperación que ambos países podían desarrollar conjuntamente.
TIME: ¿Cómo avanzó ese proceso de restablecimiento de las relaciones diplomáticas?
Rodríguez: Actuamos con mucha rapidez. Apenas unos días después llegó el primer encargado de negocios de Estados Unidos y comenzaron los contactos diplomáticos. Posteriormente se incorporó el nuevo representante estadounidense, que ha mantenido una agenda muy activa, al igual que nuestro personal diplomático en Washington.
TIME: Hace apenas un año era impensable una relación como la que hoy existe entre Estados Unidos y Venezuela. ¿Qué cambió?
Rodríguez: Decidimos actuar de buena fe y confiar en que la relación también se desarrollaría de buena fe. Paralelamente existe una amplia agenda de cooperación en distintos ámbitos que debemos seguir construyendo.
TIME: ¿Tiene hoy una relación personal con el presidente Donald Trump? ¿Qué es lo que más le ha sorprendido de él en el trato privado?
Rodríguez: Fue siempre muy directo.
Recuerdo una mañana en la que el secretario Marco Rubio me llamó para decirme que alguien quería saludarme. Era el presidente Trump. Me llamó personalmente para informarme que aprobaría la reanudación de los vuelos comerciales hacia Venezuela.
Todas nuestras conversaciones han sido muy concretas y centradas en los temas de cooperación entre ambos países.
TIME: Pensando en el futuro, ¿le preocupa que un eventual gobierno demócrata revierta la política de acercamiento que hoy mantiene Estados Unidos con Venezuela?
Rodríguez: Mi prioridad siempre será garantizar la paz, la estabilidad y el bienestar económico de Venezuela.
Aspiro a que la política interna de otros países no determine el destino de los venezolanos y, del mismo modo, que Venezuela no se convierta en un instrumento dentro de las disputas políticas de ninguna otra nación.
TIME: Si Hugo Chávez viviera hoy, ¿reconocería la Venezuela que usted está construyendo?
Rodríguez: Sí, absolutamente.
Durante su gobierno existieron relaciones con Estados Unidos; de hecho, el principal destino del petróleo venezolano era ese país. También existió cooperación en materia de seguridad.
Además, la Constitución venezolana consagra la coexistencia entre el sector público y el privado, junto con una política de protección social para los sectores más vulnerables.
TIME: Cuando piensa en la etapa de Hugo Chávez, ¿qué sentimientos predominan: orgullo, arrepentimiento o una mezcla de ambos?
Rodríguez: Creo que Chávez dejó un legado importante.
Durante la llamada Cuarta República amplios sectores de la población estaban excluidos de la vida política y social del país. Su principal aporte fue incorporar a esos venezolanos a la participación nacional.
Ahora nuestra responsabilidad consiste en reunir nuevamente a todos los sectores del país alrededor de un proyecto común.
TIME: ¿Qué aspectos del período Chávez-Maduro conservaría y cuáles considera que deben superarse?
Rodríguez: Mantendría los programas de protección social.
Ellos demuestran que un Estado debe preocuparse especialmente por quienes más lo necesitan. En Venezuela hay espacio para todos: para quienes invierten, para quienes producen y también para los sectores más vulnerables.
Basta recordar lo ocurrido durante el bloqueo económico. A pesar de las enormes dificultades, el Gobierno logró garantizar alimentos para cerca de cuatro millones de familias.
Durante la pandemia de COVID-19, aun sin acceso a buena parte de nuestros recursos financieros, conseguimos aplicar alrededor de setenta millones de dosis gratuitas de vacunas.
Creo en un país donde los gobernantes no se sientan propietarios del Estado, sino servidores de todos los venezolanos, independientemente de sus diferencias políticas.
TIME: Para terminar: ¿cuál ha sido la decisión más difícil que ha tomado desde que asumió la Presidencia interina? ¿Y cómo le gustaría que se recordara su gestión dentro de cinco años?
Rodríguez: Lo que más satisfacción me produce es la cooperación internacional que hemos conseguido.
La firma de acuerdos con empresas como IMPSA y las negociaciones con General Electric representan mucho más que contratos comerciales. Significan la posibilidad de mejorar el servicio eléctrico y la calidad de vida de millones de venezolanos.
Cuando una familia pueda contar con electricidad estable, poco importará la discusión política que hubo detrás de ese logro. Lo importante será el bienestar de la gente.
Eso es lo que más ilusión me genera y lo que espero que defina esta etapa para Venezuela.
TIME: Muchas gracias por concedernos esta entrevista.
Rodríguez: Gracias a ustedes.
Publicado originalmente en Time
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