Mírate Perú: Caos, barbarie. Los peligros de la intoxicación digital, la indefensa aprendida y el SPA

Como afirmaba Hannah Arendt: podemos informarnos toda la vida sin educarnos nunca. Hoy tenemos que educarnos de forma adecuada a los cambios que están ocurriendo. No se trata de tener una cabeza llena de todo tipo de información, sino una cabeza bien organizada.

Educar no es llenar una vasija vacía, sino encender una luz en la mente.

Leonardo Boff (escritor y teólogo brasileño)

 

La ola de la bárbara crisis se extiende como una mancha en el mar que atrapa y destruye las instituciones día a día, minuto a minuto; el Perú sigue entrampado en su ruta circular rumbo al abismo del cuarto mundo y es probable más, más al fondo. “Corsi e Ricorsi” diría el abogado y filósofo italiano de la historia Giambattista Vico (1668-1744), todo sucede en forma muy circular y rutinaria con los problemas de siempre: un Estado centralista, extremadamente burocrático, inepto y corrupto (24 mil millones de soles se pierden al año por corrupción, según la Contraloría General de la República).

Las frívolas élites que controlan el poder económico y político: siempre mercantilistas, corruptas, mentirosas, racistas, autoritarias, matonescas, preocupadas por sus intocables privilegios y lobbies; así el caos nacional se les venga encima no hay problema, privilegios son privilegios desde sus tatarabuelos; al parecer su indiferencia y frivolidad genética son incurables. Los agroexportadores, por ejemplo —a quienes les va muy bien—, piden su ley para dejar de pagar impuestos por veinte mil millones de dólares en los próximos 10 años.

Un Congrezoo cómplice de la barbarie, el sistema de justicia de cabeza (excepciones de honorables jueces y fiscales resistiendo ante coaliciones mafiosas). Pobreza, pobreza extrema, desempleo, 70% de economía informal (llegamos al 80% en la pandemia), delincuencia e inseguridad ciudadana en ascenso con apoyo de leyes que aseguran su impunidad. Sistema de Salud colapsado, Educación ocupando los últimos lugares en los rankings (maestros estresados por la excesiva carga burocrática de informes y más informes que los alejan de lo central: el proceso de enseñanza-aprendizaje). Maestros jubilados con 30 años de servicio perciben 800 soles, menos de 300 dólares de pensión mensual; miles de criaturas atrapadas por la anemia y desnutrición crónica.



Más de 10 millones de personas expuestas a la contaminación por metales pesados producto de la minería “legal” e ilegal. En Cajamarca, en Puno, Tumbes, Loreto y Piura, altos niveles de metales pesados en sangre se muestran en la población, según el Informe de Pedro Arrojo-Agudo, Relator Especial de las Naciones Unidas para los derechos humanos al agua potable y el saneamiento[1].

Lo más peligroso y en ascenso acelerado: la economía criminal muy influyente en la toma de decisiones de gobierno, según amplios y documentados informes del periodismo alternativo, decente, independiente, que hurgan por las rendijas en la búsqueda de la verdad y la justicia. El experto en temas de narcotráfico Jaime Antezana ha señalado en numerosas oportunidades la presencia de narco-partidos políticos con mucha influencia en el Congrezoo de la República[2].

Venimos soportando un gobierno ilegítimo, considerando el margen de error de las encuestas (casi 0% de aprobación para la señora “presidenta” Dina Boluarte y sus aliados en el Congrezoo); pobrecita, la señora es una sombra, un afiche, una pintura rupestre en Palacio de Gobierno. Adolece de todos los males inherentes al analfabetismo funcional y la desorientación completa respecto a la crisis permanente, a nivel nacional e internacional.

En honor a la verdad, quien gobierna en realidad son sus congresistas aliados, organizados principalmente en clanes familiares: la familia Fujimori, Alianza para el Progreso de la familia Acuña, la familia Cerrón en “Perú Libre” (representantes de la pseudoizquierda radicaloide, hoy aliada de la ultraderecha), la familia Luna y su “partido” Podemos. Los congresistas del ultraderechista alcalde de Lima (su “partido” es denominado en las redes “Renovación Medieval”) y los aliados congresistas de “partidos” pitufos, que también joden, digamos.

Lo más sorprendente es constatar cómo esta gente que se perdió el respeto a sí misma y al país, no tiene un espacio mínimo en su estructura cerebral y sinapsis neuronales para reflexionar unos minutos en el país caótico y bárbaro que están dejando a sus hijos y nietos. Su actitud psicopática requiere el análisis pormenorizado de nuestros más destacados neurocientíficos y psicoterapeutas; su actitud salvaje resulta indignante, incomprensible para todo ciudadano con un mínimo de sentido común, amor familiar e instinto de supervivencia.

Es decir, tenemos los insumos básicos para una película surrealista de Woody Allen.

La intoxicación digital, el síndrome de pensamiento acelerado, la gran farándula, fake news y los peligros del descerebramiento colectivo y su indefensión aprendida.

El medio ambiente del consumismo ciberfetichista nos somete a una presión brutal: teclear ciento cuarenta caracteres vestidos como payasos con ropa de marca, es la nueva frontera de la banalidad.
— César RenduelesSociofobia. El cambio político en la era de la utopía digital.

La problemática se agrava considerando la grave intoxicación digital, las noticias falsas, aderezadas con la distractiva y descerebrante farándula televisiva y en redes, ocasionando que mucha gente —como ya lo ha explicado Noam Chomsky— ya no distinga entre lo real y lo imaginario.

El psiquiatra brasileño Augusto Cury descubrió el Síndrome de Pensamiento Acelerado (SPA), afirma el científico:

“En la era digital, esto está pasando con una intensidad nunca antes vista. (…) estamos en la era de los mendigos emocionales, niños, jóvenes, adultos que necesitan estímulos para sentir migajas de placer”[3].

Según el SPA, este hábito generalizado del saltaperico que picotea en las redes de un lado a otro, ocasiona:

  • Fatiga mental, dificultad para concentrarse y mantener la atención.

  • Estrés, ansiedad, depresión.

  • Déficit de memoria.

  • Insomnio, alteración del estado de ánimo, fatiga mental, astenia.

  • Aburrimiento atroz.

Si hacemos la sumatoria: crisis y barbarie actual más el SPA y los traumas post pandemia, es comprensible la pasividad, el conformismo, el “sálvese quien pueda”, donde cada día se deteriora el lazo comunitario, la solidaridad, la motivación para salir al frente de este caos: organizarse, movilizarse pacíficamente para desalojar del poder a coaliciones mafiosas que destruyen el país en el día a día, afectando sobre todo el futuro de nuestra niñez y juventud.

¿Habremos llegado al límite, a la INDEFENSIÓN APRENDIDA[4] estudiada por el psicólogo Martín Seligman, que conduce a la parálisis social, a la indiferencia, al individualismo extremo y su bostezo cómplice, fatalista, conformista frente al caos?

¿La sociedad peruana está acostumbrándose a ver la barbarie cotidiana y la corrupción como algo natural: un amanecer, una lluvia, un día de sol? ¿Está enloqueciendo gradualmente sin darse cuenta?

¿QUÉ HACER?

Son admirables los esfuerzos del periodismo alternativo que podemos consultar para evitar descerebrarse, digamos: el podcast de César HildebrandtLa EncerronaEpicentroEl diario de CurwenRosa María Palacios y su programa “Sin Guión”, el de Carlos León MoyaPedro SalinasJuliana Oxenford.

La MulaWayka, Diario “La República”, la revista semanal “Hildebrandt en sus Trece”IDL ReporterosOjo PúblicoConvocaSudacaEl Foco“Señal de Alerta” del periodista Herbert Mujica, entre otros.

La perspectiva del pensamiento crítico, reflexivo, proactivo, es una tabla de salvación frente a las noticias falsas, la farándula descerebrante, el Síndrome de Pensamiento Acelerado o lo peor: la Indefensión Aprendida. Informarse en medios de prensa independientes que luchan por la verdad y la justicia es de gran ayuda.

Asimismo, las universidades deberían tener un mayor compromiso social y protagonismo propositivo; se supone que son el centro del pensamiento crítico, reflexivo, proactivo.

Urge la movilización ciudadana en la lucha contra la megacorrupción, apoyando jueces y fiscales honestos que batallan diariamente contra coaliciones mafiosas que pretenden controlar todas las instituciones como en los años 90 con la mafia que lideraron Alberto Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos, cuya meta era tanática: actuar con total impunidad para su enriquecimiento ilícito y archivar toda posible denuncia por sus corruptelas; asesinar a sus opositores les era algo natural.

Se avecina la elección en julio 2026 para presidente y el Congrezoo; me parece importante intensificar la campaña #PorEstosNo, impulsando una amplia difusión para el fortalecimiento de la conciencia cívica, ciudadana, que logre sacar del escenario político a toda esta gente que desde el Congrezoo y el poder Ejecutivo destruye obsesivamente el país minuto a minuto, vándalos desalmados obsesionados con el poder para salvaguardar sus actos corruptos.

En la coyuntura electoral actual, creo sinceramente que urge una amplia alianza patriótica de salvación nacional, congregar esfuerzos desde la izquierda democrática, la centroizquierda, incluso el centro, con un Programa Mínimo que atienda a las necesidades nacionales apremiantes, implementando medidas de gobierno profundas, sustanciales, para sacar al Perú del atolladero.

Esto es duro, difícil; la militancia de base suele razonar bajo el principio:

“Nadie más entra, porque pierdo mi cargo, mi silla, mi poder”.

Esto se resuelve con elecciones universales, directas y secretas para así definir candidaturas. Si quieres, amigo militante, conservar tu silla, ser candidato(a): trabaja, organiza, moviliza para tus elecciones democráticas internas; no seas lento, ¡muévete!

Un esfuerzo colectivo creativo, sostenible, místico, o permanecer en la indefensión aprendida, es el reto frente al actual caos, la barbarie y su viveza criolla reinante por los cuatro puntos cardinales.

¡Bon voyage!

Notas:

[1] Informe de Pedro Arrojo-Agudo (ONU).
[2] Jaime Antezana sobre narco-política.
[3] Augusto Cury, Síndrome de Pensamiento Acelerado.
[4] Martín Seligman, Indefensión Aprendida.

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Iván Salas Rodríguez
Iván Salas Rodríguez

Iván Salas Rodríguez nació en Cajamarca-Perú. Sociólogo, columnista periodístico, premio del Consejo Nacional de Educación al Periodismo: “Nuevo gobierno y proyecto educativo”. Primer puesto en la categoría de Internet (2006). Aficionado al cine, la música, literatura, teatro, ecoturismo. Practica básquet, natación, footing, gimnasia psicofísica, meditación. Detesta la injusticia, el abuso, la demagogia, corrupción y el bostezo cómplice del conformismo paralizante. Canción favorita: “Imagine” de John Lennon, por su enorme dimensión humanista.

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