| Imagen: Noticias Caracol |
Por Joel Sangronis Padrón.
El tráfico de animales silvestres además de ser un atentado a la ética de la vida, es un negocio dolorosamente cruel. Casi el ochenta por ciento de los animales mueren en el traslado desde el lugar donde han sido capturados hasta los países a donde son enviados.
Las imágenes son elocuentemente dolorosas. Más de doscientos Guacamayos, Loros, Iguanas, Pájaros de distintas especies iban a ser enviados a Europa desde territorio colombiano.
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Larguísimas horas de viaje, en cajas casi sin ventilación, amarrados con cintas sin poder moverse.La mayoría muere por calambres producidos por el exceso de ácido láctico en sus músculos generado por la inmovilidad de estos por largos periodos de tiempo.
No seas parte de esta crueldad. No compres animales silvestres. Denuncia y presiona a los organismos competentes para que acaben con esta actividad delictiva.
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