La Lista de Estudiantes ha ganado las elecciones legislativas anticipadas celebradas este domingo en Serbia con casi el 52% de los votos, de acuerdo con los datos correspondientes al escrutinio del 93,4% de los colegios electorales. La candidatura encabezada por Ilija Srdanovic, cardiólogo y docente en Novi Sad, ha superado por más de doce puntos porcentuales a la lista Aleksandar Vucic-Serbia Unida, que se sitúa en torno al 39,7% de los sufragios. Por lo tanto, el resultado marca un cambio significativo en la correlación de fuerzas de la Asamblea Nacional serbia.
La afluencia a las urnas ha alcanzado el 68,7%, según la Comisión Electoral de la República (RIK). Al mismo tiempo, las proyecciones parlamentarias del Centro para las Elecciones Libres y la Democracia (CeSID) y la encuestadora IPSOS han elevado la participación estimada al 69,3%. De hecho, estos cálculos sitúan la representación de la Lista de Estudiantes en 140 escaños dentro del parlamento unicameral serbio, mientras que atribuyen 103 asientos a la formación del actual mandatario.
El portavoz de la formación ganadora, el académico Radomir Saicic, ha valorado los comicios como un punto de inflexión cívico. Saicic ha afirmado que el desenlace electoral representa una victoria ciudadana y una superación del temor social; sin embargo, ha subrayado que este triunfo conlleva una estricta responsabilidad institucional. Además, el dirigente ha destacado que los cómputos preliminares sitúan a su espacio en cabeza en la totalidad de los colegios electorales, aunque ha llamado a la cautela frente a posibles provocaciones.
El desarrollo del escrutinio ha desencadenado celebraciones ciudadanas en las calles de las principales urbes del país, con especial intensidad en torno a la sede electoral de la candidatura vencedora. Mientras tanto, el expresidente y cabeza de lista del gobernante Partido Progresista Serbio (SNS), Aleksandar Vucic, ha sido el primer actor político en comparecer públicamente para admitir la derrota de su espacio. Vucic ha confirmado que las proyecciones internas asignaban entre 135 y 140 escaños a sus adversarios, frente a los cerca de 105 obtenidos por su coalición.
En su intervención, Vucic ha detallado la composición tentativa del nuevo hemiciclo y ha señalado que prácticamente ninguna otra fuerza generalista ha logrado representación. Por otro lado, ha indicado que los partidos minoritarios correspondientes a la comunidad húngara de Voivodina y a la minoría albanesa habrían asegurado una presencia reducida de tres diputados. Así que la correlación legislativa queda estructurada casi con exclusividad en torno a dos bloques antagónicos.
No obstante, el dirigente del SNS ha atribuido el resultado a una maniobra coordinada desde el exterior contra la soberanía nacional. En su argumentación, Vucic ha calificado el proceso como una revolución respaldada de forma directa por países europeos y por sectores del aparato burocrático estadounidense opuestos al expresidente Donald Trump. Aun así, el mandatario ha felicitado con ironía a la fuerza vencedora, a la que ha acusado de operar bajo designios foráneos destinados a alterar la estabilidad estatal.
Vucic también ha centrado sus críticas en figuras históricas del activismo civil como Natasa Kandic, cuya línea política considera triunfadora en esta convocatoria. De hecho, el líder oficialista ha vinculado el ascenso de sus opositores con un cambio inminente en la política exterior de Belgrado. Según sus declaraciones, las nuevas mayorías parlamentarias impulsarán sanciones contra Rusia entre marzo y abril, vulnerando compromisos asumidos previamente ante el electorado.
Frente a este escenario de alternancia, el líder derrotado ha asegurado que su estructura partidaria mantiene la solidez organizativa para actuar desde la oposición. Por lo tanto, ha descartado abandonar la actividad pública o salir del país, independientemente de eventuales consecuencias judiciales o políticas. En cambio, ha advertido a la nueva mayoría de que su permanencia en el poder será breve y que su formación comenzará a reorganizarse de inmediato para disputar el control institucional.
Las declaraciones contrapuestas exponen la profundidad de la polarización política que atraviesa Serbia tras la jornada electoral. Por un lado, la Lista de Estudiantes articula su triunfo como una movilización democrática orientada a la regeneración de las instituciones públicas. Por otro lado, la narrativa del oficialismo derrotado busca deslegitimar el avance electoral mediante la denuncia de injerencias geopolíticas occidentales y presuntas agendas ocultas.
El resultado redefine el funcionamiento de la Asamblea Nacional serbia al romper la hegemonía parlamentaria que el Partido Progresista Serbio había sostenido en los últimos años. Además, una mayoría amplia cercana a los 140 escaños otorgará a la Lista de Estudiantes un margen operativo determinante para articular el nuevo gabinete ministerial. Aun así, la gobernabilidad del país dependerá de su capacidad para tramitar reformas legislativas en un entorno de confrontación ideológica y tensiones institucionales acumuladas.
En el plano administrativo y de las políticas públicas, el relevo implicará gestionar un aparato estatal moldeado durante mandatos consecutivos por la misma fuerza política. Sin embargo, las advertencias de Vucic sobre posibles virajes diplomáticos y presiones externas reflejan que la política exterior continuará siendo un terreno de disputa crítica. Finalmente, la articulación de consensos básicos para la estabilidad del Estado será indispensable para amortiguar el impacto del conflicto interpartidista sobre la ciudadanía.
COMPARTIR ARTÍCULO:

