Los operadores novatos lo han experimentado en sus inicios en el Forex. Abren una operación, ven el precio moverse como lo esperaban y llegado el momento, cierran con un margen de ganancias. El problema se presenta cuando al chequear el saldo final, la ganancia es mucho menor a lo esperado, o incluso hay pérdidas. ¿Cómo sucedió esto?
A pesar de la frustración, no ha sucedido nada extraño. Simplemente entraron en juego los costos operativos. El Forex, como en muchos otros mercados, no se opera gratis. Es importante prestar atención a la letra chica, para que operar no sea un salto al vacío.
Incluso cuando te tomas el trabajo de descargar plataformas avanzadas desde sitios como https://justmarkets.com/es/trading-platforms/mt5-pc, debes ver más allá de las velas japonesas y de cualquier gráfico impecable. Hay un engranaje financiero que cobra su parte por cada transacción. Se trata del spread, las comisiones y el swap. Conocer qué es cada uno y como funciona, es la diferencia entre operaciones rentables y transacciones con pérdidas indeseables.
El Spread: El peaje de entrada al mercado
Se trata del costo más común y el primero en surgir. Cuando se compra dinero en casa de cambios, aparece en la diferencia entre el precio de compra o ask y el de venta o bid.
En el Forex sucede igual. El precio Ask es el valor al que el intermediario vende la moneda. El precio Bid es aquel al que se compra dicha divisa en el momento de la venta.
El spread es la diferencia entre ambos, el margen de ganancia que obtiene el bróker o sus proveedores de liquidez, cuando se conecta con el mercado. Al iniciar la compra o la venta, la operación siempre arranca en negativo, es el peaje de entrada en la transacción.
Spreads fijos vs. Spreads flotantes
El spread fijo es aquel presente en los momentos de mayor actividad. En el par EUR/USD suele ser mínimo, casi imperceptible. Pero al operar de noche, durante la publicación de una noticia económica pesada, dicha brecha se amplía y encarece la entrada al mercado.
La Comisión: El costo directo por volumen
Sabiendo el riesgo que implican, muchos brókeres seleccionan cuentas con spreads mínimos, o de spread cero. Son factibles en entornos como cuentas ECN o STP.
Pero los intermediarios no trabajan por caridad. Lo que no cobran en el diferencial de precios, lo cobran como una tarifa fija por cada tope operado.
Dicha comisión suele calcularse en función de cada millón de dólares negociado, o a través de valores fijos por lote estándar, tanto de ida como de vuelta. Se lo conoce como round turn, y cubre la apertura y el cierre de la orden.
La trampa radica en la frecuencia de las operaciones. Si se hace scalping y se abren dos o tres decenas de operaciones para obtener cantidades pequeñas de pips, las comisiones terminan por tomar gran parte de las ganancias netas, antes de cerrar la operación.
El Swap: La factura por pasar la noche
Se trata del interés que se suele pagar o cobrar, por mantener una posición abierta de un día para el otro. Con frecuencia es el que agarra desprevenidos a los principiantes en Forex. También se lo conoce como rollover o financiamiento nocturno.
El Swap existe porque en el mercado de divisas básicamente se opera con contratos apalancados. En otras palabras, se pide prestada una moneda para adquirir otra.
De este modo la divisa que se vende paga una tasa de interés, y la que se compra genera un rendimiento por la tasa de interés del país que emitió la moneda.
El valor del swap, lo determina la diferencia entre las tasas de interés de los bancos centrales que intervienen en la operación.
El peligro del swap negativo acumulado
El swap es negativo cuando se adquiere una moneda cuya tasa oficial es menor al de la divisa que se vende. Como consecuencia el bróker durante el cierre de sesión debitará un pequeño monto de la cuenta.
Si se deja correr una operación en pérdida durante semanas, esperando que el mercado cambie de rumbo, el swap negativo se acumula, transformando un error en una deuda considerable.
El impacto real en tu cuenta
Estos costos no son dañinos en sí mismos, pero pueden convertirse en un gran problema si se los ignora. Por eso es importante operar de manera informada y evaluar estrategias teniendo estos costos en cuenta.
Es imprescindible conocer el monto del spread, la comisión que corresponde a cada lote, y el costo del swap para mantener una posición de forma prolongada. Son tres actores que hay que incluir en un plan de trading, con números reales en mano. Da una perspectiva real, para saber si vale la pena arriesgar el capital de inversión.
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