Griselda Gambaro y el teatro argentino: poder, violencia y resistencia

En 1977, mientras Argentina atravesaba una de las etapas más violentas de su historia, la dictadura militar prohibió la circulación de Ganarse la muerte, una novela de Griselda Gambaro. La escritora y dramaturga, que ya había construido una obra teatral marcada por las relaciones entre el poder y la violencia, se exilió en Barcelona junto a su familia. La persecución política alcanzaba así a una autora que llevaba años explorando los mecanismos mediante los cuales la obediencia, el miedo y la indiferencia permiten que la violencia se instale en la vida cotidiana. Sus personajes habitaban escenarios aparentemente absurdos, pero las relaciones que establecían entre sí resultaban inquietantemente reconocibles.

Nacida en Buenos Aires en 1928, Gambaro comenzó su trayectoria literaria durante una etapa de renovación del teatro argentino. En los años sesenta, el Instituto Torcuato Di Tella y otros espacios de experimentación artística impulsaron nuevas formas de representación que cuestionaban las convenciones dramáticas tradicionales. En ese contexto, la autora estrenó Las paredes en 1963, una obra donde un personaje se encuentra sometido a una situación de encierro y manipulación que no consigue comprender completamente. El escenario, los diálogos y las conductas de quienes ejercen autoridad construyen una atmósfera en la que la amenaza no necesita manifestarse mediante una agresión permanente para condicionar la conducta de la víctima.

La relación entre verdugos y víctimas se convirtió en uno de los problemas centrales de su dramaturgia. En El campo, escrita en 1967 y estrenada al año siguiente, Gambaro presentó un espacio dominado por una autoridad que controla los movimientos, las palabras y las posibilidades de sus habitantes. Las referencias a los campos de concentración y a los sistemas de dominación totalitaria aparecen integradas en una estructura dramática donde la violencia convive con situaciones grotescas. El personaje de Franco, que llega a ese lugar para desempeñar un trabajo administrativo, descubre progresivamente que las reglas aparentemente normales de la institución encubren una organización fundada en el sometimiento.

Una de las particularidades de Gambaro consiste en mostrar que el ejercicio del poder no depende únicamente de quienes lo imponen, sino también de las conductas que permiten su reproducción. Sus personajes suelen aceptar órdenes contradictorias, justificar humillaciones o intentar adaptarse a circunstancias cada vez más amenazantes. Esta dimensión de su teatro ha sido relacionada con el absurdo europeo y con dramaturgos como Samuel Beckett y Eugène Ionesco, aunque su escritura desarrolla una preocupación específica por las estructuras sociales y políticas argentinas. La incomunicación no aparece simplemente como una condición existencial: puede convertirse en un procedimiento que facilita la dominación y destruye la capacidad de resistencia.

Durante la dictadura argentina de 1976 a 1983, las preocupaciones presentes en sus obras adquirieron una dimensión histórica particularmente dolorosa. La desaparición forzada de personas, la censura, la persecución política y la utilización sistemática del terror por parte del Estado hicieron que numerosos espectadores reconocieran en el teatro de Gambaro mecanismos que formaban parte de la realidad nacional. Sin embargo, reducir su producción a una representación directa de la dictadura significaría ignorar que muchas de sus obras fundamentales habían sido escritas antes del golpe militar. Su dramaturgia había investigado desde la década de 1960 las formas de obediencia y violencia que podían desarrollarse tanto en instituciones autoritarias como en relaciones personales aparentemente ordinarias.

En 1981, Gambaro participó en Teatro Abierto, una iniciativa colectiva que reunió a dramaturgos, directores, intérpretes y trabajadores teatrales argentinos en defensa de la libertad de expresión. Para aquel movimiento escribió Decir sí, una pieza breve que presenta el encuentro entre un cliente y un peluquero. La relación comienza con gestos cotidianos, pero se transforma progresivamente en una situación de sometimiento donde el cliente intenta anticipar y satisfacer los deseos de quien parece ejercer el control. La obra revela cómo el miedo puede conducir a una obediencia que termina por poner en peligro la propia existencia. Su fuerza dramática procede de una situación reconocible, desarrollada hasta alcanzar consecuencias extremas.

Editorial Bloghemia
Publica tu libro con nosotros
¿Tienes un manuscrito? En Editorial Bloghemia te acompañamos en el proceso de edición, publicación y distribución.
Publica tu libro →

La reflexión sobre la violencia continuó en obras posteriores como Antígona furiosa, escrita en 1986, donde Gambaro recuperó la tragedia de Sófocles para examinar los conflictos entre autoridad, memoria y responsabilidad. La figura de Antígona, que desafía una prohibición para dar sepultura a su hermano, adquirió una resonancia particular en una sociedad que todavía enfrentaba las consecuencias de las desapariciones y la represión estatal. Gambaro transformó el material clásico mediante una estructura fragmentaria que relaciona el pasado mítico con la historia argentina reciente. En su versión, la voz de Antígona vuelve a pronunciarse frente a quienes pretenden imponer el silencio, y el conflicto por los muertos permanece abierto sobre el escenario.

COMPARTIR ARTÍCULO:

Archivo Editorial

Explora Nuestro Índice Completo

Accede a todos los artículos publicados en Bloghemia desde 2018, organizados por año en un solo lugar.

Ver Índice Completo
Síguenos

Continúa conectado con Bloghemia

Recibe nuestras publicaciones y novedades a través de tus canales y redes preferidas.

Colaboraciones

Publica un artículo en Bloghemia

¿Tienes una historia o análisis que compartir? Envíanos tu propuesta y colabora con nuestra plataforma.

Me interesa
Revista Bloghemia

Revista Bloghemia

Bloghemia es una revista y editorial independiente dedicada a la difusión de la cultura, el arte y las ideas. Un espacio para la literatura, el pensamiento crítico y el conocimiento, donde convergen voces que ayudan a comprender el mundo contemporáneo.

Contacto: info@bloghemia.com