Primero, está la capacidad de identificación. Noel Gallagher describió el álbum como una “instantánea honesta de chicos de clase trabajadora buscando su oportunidad”. Sin rodeos, sin efectos innecesarios en la guitarra, solo pura actitud. La esencia de Oasis era precisamente eso: un grupo de muchachos comunes que parecían haber salido del pub local directo al escenario. Y esa cercanía fue lo que cautivó a la audiencia. Los fans sentían que, si ellos podían hacerlo, cualquiera podría. Además, las partes de batería eran lo suficientemente simples como para que cualquier principiante las tocara. Y aunque Noel era modesto al referirse a sus habilidades como guitarrista, las tablaturas de Definitely Maybe eran fácilmente accesibles para cualquier aficionado.
En segundo lugar, el álbum destila positividad. Según Noel, se trataba de una declaración sobre la gloria de ser joven, en marcado contraste con la música grunge pesimista que dominaba la escena. El tercer sencillo del disco, Live Forever, fue concebido como una respuesta directa al sombrío mensaje de Nirvana en I Hate Myself and Want to Die. Mientras Kurt Cobain veía el vacío, Noel veía belleza incluso en las situaciones más duras de la vida.
El tercer componente crucial es mantener la fórmula simple y potente. Oasis nunca pretendió innovar a nivel sonoro, y Noel, en lugar de tratar de reescribir las reglas del rock, se dedicó a refinar las ya establecidas. Lo suyo fue darle un giro fresco a los elementos clásicos del género, creando himnos atemporales que podían resonar en cualquier público. Como dijo Noel en su famosa entrevista con The Guardian en 1994:
“Si quieres vender 5.000 copias de vinilos limitados, hazlo. Pero esa música no significará nada para nadie más allá de un pequeño grupo”.
Y vaya que Definitely Maybe significó mucho para millones, con su sonido inconfundible, especialmente tras la mágica intervención de Owen Morris en la masterización del disco, dándole una potencia sonora que hasta hoy resuena.
En resumen, Definitely Maybe no solo marcó a una generación; ofreció algo con lo que conectarse, un respiro positivo en tiempos oscuros y, por encima de todo, canciones directas y honestas que seguimos recordando 30 años después.